
Science ha elegido el avance científico más importante del año 2023 al desarrollo y descubrimiento de que los medicamentos GLP-1 –agonistas del péptido similar al glucagón-1– pueden atenuar los problemas de salud asociados a la obesidad.
De forma similar, la revista Nature ha seleccionado a la bioquímica Svetlana Mojsov, figura clave en el descubrimiento de la GLP-1, como uno de los diez científicos del año.
Qué son los medicamentos GLP-1

Conocidos como agonistas (sustancia química o un neurotransmisor), son una clase de medicamentos utilizados para tratar la diabetes tipo 2. Estos medicamentos imitan la acción de una hormona llamada péptido similar al glucagón tipo 1.
El glucagón es una hormona producida en el páncreas por las células alfa1. Su función principal es estimular al hígado para liberar la glucosa almacenada en forma de glucógeno a la sangre, haciendo que el azúcar esté disponible para ser utilizado por los diferentes órganos y tejidos del cuerpo para evitar una hipoglucemia o baja de azúcar.
Cuando los niveles de glucosa en la sangre empiezan a subir después de comer, estos medicamentos estimulan al cuerpo a producir más insulina. La insulina adicional ayuda a reducir los niveles de glucosa en la sangre. Los niveles más bajos de glucosa en la sangre son útiles para controlar la diabetes tipo 2.
Además de ayudar a controlar la glucosa en la sangre, estos medicamentos también pueden ayudar a bajar de peso. Los médicos saben que los péptidos similares al glucagón tipo 1 parecen ayudar a controlar el hambre. También disminuyen el movimiento de los alimentos desde el estómago hacia el intestino delgado.
Svetlana Mojsov

Nature destaca en su clasificación de 2023 a esta bioquímica que obtuvo por fin reconocimiento por su participación en el desarrollo de fármacos multimillonarios para adelgazar.
Una nueva clase de fármacos para adelgazar ha irrumpido en las clínicas y ha convertido a medicamentos como Ozempic y Wegovy en nombres muy conocidos. Han generado miles de millones de dólares de beneficios a la industria farmacéutica y han aclamado científicamente a los investigadores que descubrieron la hormona que los produce: un supresor del apetito al péptido-1 similar al glucagón (GLP-1).
Pero hay una pionera que no ha recibido el debido reconocimiento: Svetlana Mojsov. Bioquímica que ahora trabaja en la Universidad Rockefeller, en Nueva York. Mojsov desempeñó un papel fundamental en la identificación y caracterización de la forma activa del GLP-1. Sin embargo, sus esfuerzos pasaron desapercibidos en muchos relatos sobre el descubrimiento de la hormona, y no han compartido con ella los premios científicos concedidos por el hallazgo.
Este año, Mojsov ha luchado contra este ninguneo y ha empezado a obtener un mayor reconocimiento por sus contribuciones a este campo. “Lo único que intento es poner las cosas en su sitio”, señala.
Su propio trabajo con el GLP-1 comenzó cuando predijo que una versión particular de la hormona debería existir en el tejido intestinal de los mamíferos. A continuación, Mojsov confirmó experimentalmente esa predicción y luego demostró, en un estudio publicado en 1987, que esta forma biológicamente activa de GLP-1 podía desencadenar la liberación de insulina en el páncreas de una rata.
Los péptidos y anticuerpos creados por Mojsov también fueron decisivos para otros experimentos con GLP-1 realizados en líneas celulares en aquella época, y permitieron a los médicos demostrar que este péptido podía reducir la glucosa en sangre en un primer ensayo en humanos.