Estos organoides fueron utilizados para estudiar el desarrollo de un tipo de tumor cerebral llamado glioblastoma y para evaluar cómo respondían a diferentes fármacos.

Un equipo liderado por el Centro de Oncología Pediátrica Princesa Máxima y el Instituto Hubrecht (Países Bajos) ha generado pequeños modelos de cerebro en 3D –conocidos como organoides– a partir de tejido cerebral fetal humano.
Hasta ahora, estos organoides cerebrales –que tratan de asemejarse a los órganos reales a una escala en miniatura– se cultivaban en laboratorio empleando células madre pluripotentes o embrionarias. La nueva técnica, publicada en la revista Cell, permite que las regiones de tejido cerebral sean capaces de autoorganizarse en estructuras cerebrales tridimensionales. Los autores utilizaron estos organoides y la herramienta CRISPR-Cas9 para simular el desarrollo de un tipo de tumor cerebral, el glioblastoma, y ver cómo respondía ante diferentes fármacos.
Qué son los organoides

Los organoides cerebrales son estructuras tridimensionales que se cultivan en el laboratorio y representan una versión en miniatura del cerebro humano. Están formados por células neurales y otros tipos celulares que se organizan y interactúan de manera similar a como lo harían en un cerebro real.
Los organoides son generados a partir de células madre pluripotentes, que tienen la capacidad de diferenciarse en distintos tipos celulares, incluyendo neuronas y células gliales, que son las células de soporte del sistema nervioso.
Voz experta
Jacob Hanna, profesor de Biología de Células Madre y Embriología en el Laboratorio de Estudio de Células Pluripotentes y Embriogénesis Ex Utero del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), dice:
“Se trata de un nuevo e interesante estudio en el que fabrican organoides cerebrales a partir de tejido fetal del cerebro. Está bien hecho como prueba de principio. Es importante porque puede ofrecer pistas sobre lo que ocurre en el desarrollo cerebral durante la auténtica formación del cerebro (en lugar de basarse en tejidos derivados de células madre embrionarias).
Hay muchas teorías que apuntan a que los orígenes de los tumores cerebrales infantiles podrían comenzar en la etapa fetal y esta técnica podría ayudar a comprender y refutar dichas teorías en el futuro”.