El amor: Misterio científico, filosófico y emocional

El amor: Misterio científico, filosófico y emocional

El amor es uno de los temas más fascinantes y complejos de la ciencia. ¿Qué es el amor? ¿Cómo se produce? ¿Qué beneficios y riesgos tiene? Estas son algunas de las preguntas que han intentado responder los investigadores de diversas disciplinas, como la psicología, la neurociencia, la biología o la sociología.

En este artículo, vamos a resumir algunos de los hallazgos más interesantes y curiosos sobre el amor, aprovechando que hoy se celebra el día de San Valentín.

El amor: Misterio científico, filosófico y emocional

1. El amor se produce en el cerebro y no en el corazón.

Según la ciencia, el «juego del amor» es un proceso neurológico que se produce en el cerebro e implica a diferentes partes: el hipotálamo, la corteza prefrontal, la amígdala, el núcleo accumbens (región del cerebro relacionada con la recompensa, la motivación y la adicción) y el área tegmental ventral (región cerebral crucial para el sistema de recompensa y la motivación, implicada en procesos de aprendizaje y adicción). Estas áreas liberan una serie de neurotransmisores, como la adrenalina, la dopamina, la serotonina, la oxitocina o la vasopresina, que nos provocan sensaciones de euforia, placer, apego o celos.

2. El amor a primera vista existe y dura menos de un segundo.

Se necesita tan solo una quinta parte de un segundo para que los inductores químicos actúen sobre el cerebro cuando encontramos a esa persona especial. Parece ser que en un primer momento miramos justo bajo los ojos en algún punto central de la cara. Se trata de una mirada de poco más de 200 milisegundos que nos pasa totalmente desapercibida y que podría ser el principio de algo importante.

El amor: Misterio científico, filosófico y emocional

3. El amor mejora nuestro comportamiento y nuestra salud.

Un estudio del año 2017 llevado a cabo por neurólogos recopiló datos que sugieren que estar enamorado no solo tiene un efecto sobre nuestras emociones, sino también sobre las transmisiones cognitivas de alto nivel. “Eso significa que es posible que el amor tenga una función real: no solo poderse conectar emocionalmente con las personas, sino mejorar nuestro comportamiento”, dijo la autora del estudio, Stephanie Cacioppo, en declaraciones al New York Times. Además, el amor también tiene beneficios para nuestra salud física, como reducir el estrés, fortalecer el sistema inmunológico o prevenir enfermedades cardiovasculares. 

4. El amor es una cuestión de compañerismo y comunicación.

Según el primer estudio sobre el amor realizado en 2013 por la Universidad de Palermo (Argentina), la palabra «compañerismo» fue la más empleada para definir el amor en todos los sectores sociodemográficos evaluados, superando con mucho a términos como «afecto», «comprensión» o «sinceridad». Por otra parte, en ese mismo estudio, la falta de comunicación fue considerada el principal obstáculo para que el amor esté presente o permanezca en una relación, por delante del egoísmo o la mentira, que fueron las siguientes causas de desamor. Podríamos decir que una combinación de estas dos palabras clave garantizan una relación sólida y duradera.

5. El amor ha sido objeto de reflexión filosófica desde hace siglos.

No solo los científicos se han interesado por el amor, sino también los filósofos. Uno de ellos fue José Ortega y Gasset, quien escribió una serie de textos sobre el tema entre 1926 y 1927, recopilados bajo el título «Estudios sobre el amor». En ellos, Ortega analiza las diferentes formas y etapas del amor, desde el enamoramiento hasta el desengaño, pasando por la pasión o la ternura. También aborda cuestiones como la fidelidad, el matrimonio o la libertad en las relaciones amorosas. Su obra es un clásico de la filosofía española y una invitación a pensar sobre el sentido del amor en nuestra vida. 

El amor: Misterio científico, filosófico y emocional

6. Cómo nos enamoramos:

La Escuela de Medicina de Harvard realizó una investigación para explicar cómo nos enamoramos, en 2005, la antropóloga biológica Helen Fisher lideró un equipo de investigación que obtuvo las primeras imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) de cerebros enamorados. Al ver fotos de seres queridos versus conocidos, se activaban regiones llenas de dopamina, indicativo del placer y la motivación. Este circuito de recompensa cerebral implica áreas como el núcleo caudado (región cerebral que ayuda en el control de los movimientos voluntarios y está involucrado en funciones cognitivas y emocionales) y el área tegmental ventral (región cerebral crucial para el sistema de recompensa y la motivación, implicada en procesos de aprendizaje y adicción), fundamentales en la detección de recompensas y la experiencia de placer.

Hay mucho más por descubrir y aprender sobre este fenómeno universal que nos afecta a todos. Feliz Día del amor y la amistad.

F: National Geographic. Psicología del amor: 9 estudios que deberías conocer. Estudios sobre el amor – José Ortega y Gasset. Amor y enamoramiento: 7 investigaciones sorprendentes. Harvard

Facebook
Twitter
LinkedIn
Imagen de Ma. Cecilia Moreno Ramírez

Ma. Cecilia Moreno Ramírez

Master en Comunicación de la Ciencia y la Tecnología. Periodista. Docente universitaria.
IG, Twiter, TikTok: @machemoreno @datocienciaec