La tosferina, una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Bordetella pertussis, ha experimentado un preocupante aumento en Ecuador. Hasta la semana epidemiológica 14 de 2025, se han confirmado 183 casos a nivel nacional, superando los registros de años anteriores.
Este repunte ha sido alertado por la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría, que destaca la importancia de la vacunación para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa.
El resurgimiento de una enfermedad olvidada

La tosferina, conocida también como «la tos de los 100 días», afecta principalmente a niños menores de un año y lactantes. Aunque su incidencia disminuyó durante décadas gracias a programas de vacunación, factores como la caída en las tasas de inmunización y posibles mutaciones bacterianas han contribuido a su reaparición.
Entre 2018 y 2019, los casos anuales oscilaban entre 50 y 60. Durante la pandemia de COVID-19, no se reportaron casos debido al confinamiento y las estrictas medidas sanitarias. Sin embargo, desde 2022, los números han ido en aumento, alcanzando 57 casos en 2022, 180 en 2023, 141 en 2024 y ahora 183 en lo que va del 2025.
Factores detrás del aumento
1. Disminución en la cobertura de vacunas: La cobertura de vacunación ha caído significativamente en Ecuador. Según Joanna Acebo, presidenta de la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría, esta disminución es una de las principales causas del repunte de casos.
2. Mutaciones bacterianas: Algunos especialistas sugieren que Bordetella pertussis podría estar evolucionando, lo que explicaría casos graves incluso en individuos vacunados.
3. Relajación de medidas sanitarias: Tras el fin de las restricciones por COVID-19, el contacto cercano ha facilitado la propagación de enfermedades respiratorias como la tosferina.
Síntomas clave y grupos vulnerables

La enfermedad se presenta inicialmente con síntomas similares a un resfriado común: congestión nasal, fiebre leve y tos moderada. Sin embargo, tras una o dos semanas, evolucionan hacia ataques severos de tos paroxística (ataques repentinos y violentos) que pueden durar semanas o incluso meses.
Los lactantes son particularmente vulnerables debido a complicaciones graves como apneas, vómitos persistentes y dificultad para respirar.
Medidas preventivas y recomendaciones
Expertos insisten en que la vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir brotes. En Ecuador, el esquema incluye:
-Vacuna pentavalente: Administrada a los 2, 4 y 6 meses.
-Refuerzos con DTP: A los 18 meses y entre los 4 y 5 años.
– Vacunación en mujeres embarazadas: Recientemente implementada para proteger a los recién nacidos.
Además, se recomienda:
– Lavado frecuente de manos.
– Uso de mascarillas en personas con síntomas respiratorios.
– Aislamiento de niños enfermos para evitar contagios masivos.
Un llamado a la acción
El resurgimiento de la tosferina es un recordatorio contundente sobre los riesgos asociados con la disminución en las tasas de vacunación. Es fundamental que las familias ecuatorianas prioricen los esquemas inmunológicos para proteger a sus hijos y reducir el impacto de enfermedades prevenibles.
La comunidad médica insta al Ministerio de Salud Pública a intensificar campañas informativas y garantizar el acceso universal a vacunas.
El desafío está planteado: Ecuador debe actuar con decisión para evitar que esta enfermedad vuelva a convertirse en una crisis sanitaria generalizada.

Fuente: MSP.
Lee sobre Enfermedad del legionario: Cómo la bacteria Legionella está afectando al mundo