Una propuesta de la Casa Blanca daría mayor poder a funcionarios designados sobre las subvenciones federales y reduciría el peso de la revisión por pares.

La Casa Blanca propone que altos funcionarios designados revisen las subvenciones federales y que la revisión por pares tenga carácter consultivo. El Senado aprobó el 8 de agosto de 2026 una medida para impedir temporalmente la entrada en vigor de esa regla hasta el 11 de diciembre, pero la Cámara aún debe pronunciarse.
La financiación científica estadounidense atraviesa una disputa sobre cómo decidir qué investigaciones reciben dinero público. La revista Nature analizó en agosto de 2026 una propuesta de la Oficina de Administración y Presupuesto.
No es un estudio científico, sino una propuesta regulatoria publicada el 29 de mayo en el Federal Register. Busca modificar las subvenciones federales e incluye agencias como los NIH (National Institutes of Health / Institutos Nacionales de Salud) la NSF (National Institutes of Health / Institutos Nacionales de Salud) y la NASA (National Institutes of Health / Institutos Nacionales de Salud).
La propuesta no elimina la revisión por pares, mediante la cual especialistas evalúan la calidad y relevancia de un proyecto. Sin embargo, establece que sus recomendaciones serían consultivas y no deberían considerarse vinculantes, lo que significa que los expertos científicos seguirían opinando, pero ya no tendrían necesariamente la última palabra sobre qué investigaciones se financian.
Altos funcionarios designados revisarían las propuestas antes de conceder determinados fondos. Entre los criterios figura, cuando corresponda, que las subvenciones demuestren avanzar las prioridades políticas del presidente.
¿Qué cambiaría en la financiación científica estadounidense?

El cambio principal sería quién tiene la última palabra. Los expertos podrían seguir calificando una propuesta, pero funcionarios de alto nivel tendrían mayor capacidad para apartarse de esas recomendaciones y decidir qué proyectos reciben financiación.
La OMB (Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca) sostiene que la reforma busca aumentar la transparencia, la rendición de cuentas y el control del dinero público, además de simplificar requisitos para los solicitantes.
Estados Unidos ha utilizado durante décadas la evaluación independiente para valorar el mérito científico. Las National Academies pidieron revisar la propuesta y defendieron la importancia de mantener una evaluación experta independiente.
Eso no significa que la revisión por pares sea perfecta. Un análisis de eLife de 2016 examinó 102.740 subvenciones financiadas por los NIH y encontró poca capacidad de las puntuaciones para predecir productividad posterior.
Otro experimento, publicado en PNAS en 2018, hizo que 43 revisores evaluaran las mismas 25 solicitudes de los NIH. Los autores encontraron una concordancia muy baja entre evaluadores.
Estas limitaciones muestran que el sistema puede mejorar. Pero los estudios disponibles no demuestran que reducir el peso del criterio especializado y aumentar la decisión política produzca mejores resultados científicos.
¿Por qué preocupa la colaboración internacional?

La propuesta introduce un enfoque “domestic-first” (primero lo nacional) para investigación y desarrollo. Las colaboraciones internacionales deberían justificar que aportan conocimientos, instalaciones, datos o poblaciones necesarias y que sirven al interés nacional estadounidense.
No sería una prohibición general. El texto permite que entidades extranjeras participen como subreceptoras o contratistas de instituciones estadounidenses, aunque establece restricciones adicionales para países y entidades considerados de riesgo nacional.
Un estudio de 2024 en Journal of the Association for Information Science and Technology analizó 148.977 artículos británicos y halló ventajas asociadas con colaboración internacional en 27 de 34 áreas evaluadas.
Otro trabajo, publicado en Scientometrics en 2024, analizó datos de 1981 a 2020 y concluyó que la colaboración global explica buena parte del aumento del impacto promedio de investigación nacional.
Las citas no equivalen automáticamente a calidad científica. Estos trabajos muestran asociaciones entre colaboración e impacto, pero no prueban que cualquier alianza internacional produzca necesariamente mejor ciencia.
La financiación pública también deja huellas a largo plazo. The Review of Economic Studies estimó que US$10 millones adicionales de fondos NIH generaban, en promedio, 2,3 patentes privadas adicionales en áreas biomédicas relacionadas.
PNAS vinculó financiación de los NIH con investigación relacionada con los 210 nuevos medicamentos aprobados por la FDA entre 2010 y 2016, principalmente mediante ciencia básica.
El Senado votó el 8 de agosto, por 90 votos contra 6, una resolución que impediría temporalmente que la nueva regla entre en vigor hasta el 11 de diciembre. La Cámara debe pronunciarse.
Para Ecuador y América Latina no hay una estimación verificada de proyectos afectados. La propuesta no bloquea toda colaboración extranjera, pero podría añadir controles a proyectos vinculados con instituciones financiadas por Estados Unidos.
La principal limitación es temporal: la reforma aún es una propuesta y sus efectos reales no pueden medirse. Tampoco existe evidencia experimental que permita anticipar cuánto mejoraría o deterioraría la selección de proyectos.
El debate sobre la financiación científica estadounidense exige combinar control público, independencia técnica y rendición de cuentas sin debilitar la investigación de alto riesgo y largo plazo.
¿La propuesta elimina la revisión por pares?
No. El texto permite mantenerla, pero establece que sus recomendaciones sean consultivas y no se traten como vinculantes para la decisión final.
¿La reforma ya está vigente?
No. Sigue siendo una propuesta regulatoria. El Senado aprobó una disposición para bloquear temporalmente su aplicación hasta el 11 de diciembre, pero esa versión necesita acción de la Cámara.
¿Estados Unidos prohibiría colaborar con científicos extranjeros?
No de forma general. Se aplicaría un criterio “domestic-first”, pero las entidades extranjeras podrían participar como subreceptoras o contratistas. Existen restricciones adicionales para determinados países y entidades..
F: Nature
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