GATO NARANJA

Los males renales afectan también a gatos, los tutores deben prevenir

La detección temprana es imprescindible para una vida plena de la mascota que es parte de los hogares. Una experta nos dice cómo entender mejor el tema.

Gato enfermo
Gato enfermo

¿Qué enfermedades son más comunes?

Aquí hay dos grandes clasificaciones: la primera de ellas son las injurias renales agudas que se dan más en pacientes jóvenes que no tienen antecedentes de enfermedad renal. Son pacientes sanos que de pronto llegan un día descompensados a la consulta de urgencia y que presentan un problema renal bastante severo y, la segunda, los pacientes con enfermedad renal crónica que la vemos, principalmente, en gatitos mayores a partir de los 7 años. Aunque no son procesos degenerativos, estos se presentan con la edad, como las injurias renales agudas que no se trataron a tiempo, que no se controlaron y terminaron desencadenando un problema.

¿Qué es una injuria renal? ¿Por qué se da esto?

Esto se da generalmente en gatos que no beben mucha agua, comen el alimento en croquetas, tienen sobrepeso u obesidad. Entre los síntomas, en general la orina de los mininos es muy concentrada o amarilla, con olor más fuerte de lo normal; esto predispone a que ellos puedan formar sedimento en sus tapones uretrales, o sea cálculos. Cuando un gatito llega al veterinario se debe conocer mucho de sus patrones de conducta, se conversa con el tutor para conocer qué tipo de vida lleva el animal, unos se estresan mucho, hay los que son muy nerviosos, otros más relajados que se mueven tranquilamente por el consultorio, en cambio hay otros que no se mueven. Y es justamente con este tipo de perfil de gatitos, súper nerviosos, que hay mayor tendencia a obstrucciones urinarias por su falta de actividad.

Pero esta obstrucción no necesariamente afecta al riñón de por vida, el problema básicamente es que no puede eliminar la orina y por eso se elevan los parámetros renales y al desobstruirlo se soluciona y el riñón continúa sano. Otra señal de un daño renal es que empieza a perder esa capacidad normal de retener agua y la orina ya no está tan concentrada y es más diluida y orinan mucho.

Hay casos que requieren una ostomía, un procedimiento quirúrgico que crea una abertura en la pared abdominal para permitir que los desechos corporales (heces y orina) salgan del cuerpo. Las ostomías se realizan generalmente en el colon o la vejiga; esta es una cirugía muy frecuente en gatos que se obstruyen y, básicamente, lo que asegura es que el michi no se vuelva a obstruir y orine normal y sin dolor. Esto pasa más en gatos por lo estrecho de su uretra y la llegar al final del pene sufren mucho dolor. Las gatas pueden orinar, digamos que mejor, incluso algunas tienen cálculos muy chiquitos y salen.

Factores de riesgo

La genética. Esta es una duda común y cabe destacar que no es lo mismo problemas urinarios que enfermedad renal. Cuando hablamos de enfermedad renal, los riñones pueden predisponerse a enfermarse y entre los más enfermizos vemos a los de raza persa que generalmente son diagnosticados con el mal genético PKD, enfermedad poliquística renal. Y se debe dejar claro al tutor que las enfermedades renales crónicas no se curan, no a diferencia de las vías urinarias, que con tratamiento u operación se puede solucionar; sino que se controla, se manejan para evitar que progrese rápidamente; entonces a un paciente que tiene una enfermedad renal, ya sea en un estadio temprano, va a terminar en un estadio avanzado o estadio cuatro eventualmente con el transcurso de los años. Hay casos extremos de emergencia en los que se hace hemodiálisis a los gatos; por ello nuestro trabajo como médicos es hacer que ese progreso sea lo más lento posible, dar la medicación y la terapéutica.

gato y medico
Es bueno llevar al gato una vez al año para sus vacunas y chequeos sanguíneos e imágenes.

¿Cómo identificar si mi gato sufre enfermedad renal?

Lo vemos en la orina, cuando se esfuerza o puja mucho, hace poquito, pero cuando ya está el daño renal es difícil detectarlo, pues los gatos no avisan cuando se sienten mal, es parte de su naturaleza. Por eso todos los años los mininos necesitan un chequeo completo para ver órganos que puedan estar alterados y evitar desencadenar algún otro problema a largo plazo. Además de la observación que debemos darle, saber que está dejando de comer, que ya no usa su arenero, su actividad, quizá que vomita, el gato de un día a otro puede mostrar cambios de salud muy drásticos, por eso la prevención es la clave. Es muy distinto al perro, este sí da señales cuando se siente mal.

También se ve que el paciente gatuno está deshidratado, tiene los ojos hundidos, la piel súper seca que se verifica con la prueba de pliegue y muestra si la piel retorna con facilidad, se ve si su pelo está desordenado o sucio, si tiene un aliento diferente o ha dejado de comer. O también si vemos que empieza a tomar mucha más agua de lo común; hay que observar el arenero, el tamaño de las bolitas de la arena aglomerante, si son más grandes, si se acaba la arena antes de tiempo, todo es una señal.

Solemos dar un plato de agua y croquetas, el gato en sí no tiene mucha afinidad por el plato de agua, para él es agua estancada a la que a veces se le meten pelos, sumado a que no es de tomar mucha agua. El gato nació como una especie silvestre, se desarrolló en una zona desértica y luego lo domesticamos, por eso su sistema renal se adaptó para tener poca concentración de agua, esa también es la razón de que su orina es tan concentrada por retener agua a como dé lugar para los tejidos. Recomendamos tener más de un plato de agua en la casa, es bueno poner en el recorrido de ellos para que se animen a beber. Las fuentes de agua con muy buenas y las latitas de comida húmeda, como bocadito, como premio, son muy acertadas para que ingrese agua al animalito.

Es importante hacer examen de sangre y ecografía, son complementarios, no sustitutorios. ¿Qué significa esto? que un examen no sustituye al otro, sino que los complementa, el examen de imágenes me ayuda justamente a eso, a ver la estructura del riñón; entonces puede que aún no haya alteraciones en los análisis de sangre, pero ecográficamente yo veo que el riñón no es liso, como normalmente debería ser, que tiene una superficie irregular o quizás este riñón no simétrico, ambos riñones deben ser iguales, si hay o no cálculos, reviso la pelvis, los uréteres para ver si están obstruidos; esos son cambios estructurales que solo se detectan con imagen. Los exámenes de sangre me indican la funcionabilidad del riñón, ¿cómo está? ¿está filtrando adecuadamente o no? y, por último, tenemos el examen de orina, porque el riñón produce la orina, tengo que ver las características. ¿está concentrando bien o no?, ¿hay células anormales o presencia de bacterias? ¿hay pérdidas de proteínas o de glucosa?

Hay cuadros en que se le extirpa el riñón al gato cuando hay hidronefrosis, una condición en la que los riñones están hinchados debido a la acumulación de orina. Esta puede ser causada por una obstrucción en el tracto urinario, por cálculos renales o por una enfermedad renal subyacente; es muy doloroso, se puede infectar, se pierde por completo la estructura del riñón y se queda como un saco de agua, eso hay que sacar pudiendo vivir con un riñón.

Entrevista realizada a la MVZ. Camila Sánchez-Carrión, directora de Gatuario, primera veterinaria dedicada a medicina felina en el Perú.

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Ma. Cecilia Moreno Ramírez

Master en Comunicación de la Ciencia y la Tecnología. Periodista. Docente universitaria.
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