La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha emitido un comunicado informando de que ha recibido informes de tumores de células T en pacientes que recibieron diversos tratamientos con células CAR-T.

Según se cita en el comunicado, “aunque los beneficios generales de estos productos siguen superando sus riesgos potenciales para sus usos aprobados, la FDA está investigando el riesgo identificado de neoplasia de células T (crecimiento anormal de células en un tejido del organismo, que puede formar una masa o tumor) con resultados graves, incluyendo hospitalización y muerte, y está evaluando la necesidad de una acción reguladora”.
La voz médica

Ignacio Melero, catedrático de Inmunología de la Universidad de Navarra, investigador del CIMA y codirector del departamento de Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, dice:
“Se trata de un efecto adverso que nos temíamos se observaría en series muy largas de pacientes. Ocurre con frecuencia baja, y en el tratamiento de las enfermedades en las que los CAR-T están indicados el beneficio supera con grandes creces al riesgo. La razón de este efecto adverso estriba en el enorme número de divisiones celulares que experimentan los linfocitos CAR (Los linfocitos CAR son células inmunitarias modificadas para atacar el cáncer con un receptor especial) una vez infundidos de vuelta al paciente y en que para generar el CAR [receptor de antígeno quimérico] es necesaria la integración de ADN en los linfocitos del paciente.
Las integraciones en el ADN del núcleo de estos linfocitos se producen prácticamente al azar, de tal manera que pueden ocurrir inserciones que actúen desregulando oncogenes (mutagénesis insercional o mutaciones del ADN). Una estrategia en investigación clínica consiste en incluir en el material genético para formar el CAR dianas farmacológicas para eliminar selectivamente el linfoma que a partir de las células CAR-T se pudiera formar (los llamados genes suicidas).
Que son las terapias CAR-T

Las terapias CAR-T son un tipo de tratamiento para el cáncer que utiliza células del sistema inmunitario modificadas genéticamente para detectar y destruir células tumorales. La terapia se basa en extraer los linfocitos T del paciente, infectarlos con un virus que les hace expresar un receptor de antígeno quimérico (CAR) y reintroducirlos en el paciente. El receptor CAR es capaz de reconocer y unirse a las células tumorales, especialmente en algunos tipos de cáncer hematológico.
Este tipo de tratamiento puede ser muy útil en el tratamiento de algunos tipos de cáncer, incluso cuando otros tratamientos dejen de surtir efecto. Sin embargo, también puede tener efectos secundarios graves, como fiebre, presión arterial baja, problemas neurológicos y síndrome de liberación de citoquinas. Por eso, los pacientes que reciben terapia CAR-T deben ser monitorizados cuidadosamente antes, durante y después de la infusión de las células.