
La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos en 2016 no solo transformó la política interna de ese país, sino que también impactó la cooperación científica internacional, especialmente en América Latina. Según un análisis de SciDev.Net, las políticas de su administración generaron preocupación en la comunidad científica de la región, particularmente en México, debido a su efecto en la colaboración transfronteriza, el financiamiento y la movilidad académica.
Recorte de fondos y su impacto en la colaboración científica
Una de las primeras medidas que alarmó a los científicos fue el recorte presupuestario propuesto por Trump a agencias clave como la NASA, la National Science Foundation (NSF) y los National Institutes of Health (NIH). Estos recortes afectaron directamente proyectos de investigación en los que participaban científicos latinoamericanos, especialmente en áreas como el cambio climático, la salud pública y la exploración espacial.
Además, las políticas antiinmigrantes y las restricciones a visas para investigadores y estudiantes extranjeros dificultaron la movilidad académica. Según un informe de la American Association for the Advancement of Science (AAAS), muchos científicos mexicanos y latinoamericanos enfrentaron obstáculos para asistir a conferencias, colaborar en laboratorios estadounidenses o acceder a fondos de investigación.
Impacto en México y América Latina
México, como vecino directo de Estados Unidos, fue uno de los países más afectados. La relación bilateral en materia científica, históricamente robusta, se vio tensionada. Proyectos conjuntos en áreas como la biodiversidad, la energía renovable y la salud enfrentaron incertidumbre. Por ejemplo, iniciativas como el Fondo Conjunto de Cooperación Científica y Tecnológica México-Estados Unidos experimentaron retrasos y reducciones en su financiamiento.
En otros países de América Latina, el impacto también fue significativo. Brasil, Argentina y Chile, que mantienen fuertes lazos de investigación con instituciones estadounidenses, reportaron una disminución en la colaboración científica. Según un estudio de la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT), la participación de investigadores latinoamericanos en publicaciones conjuntas con colegas estadounidenses disminuyó durante el mandato de Trump.
Cambio climático: un tema crítico
Uno de los aspectos más preocupantes fue la postura de la administración Trump frente al cambio climático. La decisión de retirarse del Acuerdo de París en 2017 envió un mensaje negativo a la comunidad científica global. En América Latina, donde los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes, esta decisión complicó los esfuerzos regionales para mitigar sus impactos. Países como México, que dependen de la cooperación internacional para proyectos de sostenibilidad y conservación, se vieron particularmente afectados.
Perspectivas futuras para la ciencia en América Latina
Aunque la administración de Joe Biden intentó revertir algunas de estas políticas, el legado de Trump sigue siendo un recordatorio de cómo las decisiones políticas pueden afectar la ciencia y la cooperación internacional. Para América Latina, la lección es clara: es fundamental diversificar las alianzas científicas y fortalecer la colaboración intraregional para reducir la dependencia de un solo país.
La comunidad científica latinoamericana debe seguir abogando por la cooperación internacional y la inversión en investigación como pilares para el desarrollo sostenible.
F: SciDev.Net, RICYT.
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