Qué dice la ciencia sobre lo que sentimos en Navidad

Qué dice la ciencia sobre lo que sentimos en Navidad

Vamos a explorar algunas de las respuestas sobre lo que sentimos en estas fechas, las emociones hacen de las suyas…

Qué dice la ciencia sobre lo que sentimos en Navidad

La Navidad es una época del año que despierta muchas emociones, tanto positivas como negativas. ¿Qué nos hace sentir así? ¿Qué ocurre en nuestro cerebro y en nuestro cuerpo cuando celebramos estas fiestas? ¿Qué beneficios y riesgos tiene la Navidad para nuestra salud mental y física?

Emociones navideñas: ¿por qué varían tanto?

Qué dice la ciencia sobre lo que sentimos en Navidad

No es igual para todos. Algunos la viven con alegría, ilusión, nostalgia o gratitud, mientras que otros la sufren con tristeza, estrés, soledad o frustración. Se debe a varios factores, como las experiencias previas las expectativas que tenemos sobre ellas, las circunstancias personales que atravesamos y la forma en que nos relacionamos con los demás.

Según la psicología de las emociones puede ser un momento para entendernos, cuidarnos y adaptarnos de la mejor manera posible a lo que ocurre a nuestro alrededor. Para ello, es importante que identifiquemos qué sentimos y por qué, que nos permitamos expresar nuestras emociones de forma sana y que busquemos apoyo si lo necesitamos.

Este mes también puede ser una oportunidad para practicar la gratitud, una emoción que nos ayuda a valorar lo que tenemos y a reconocer el esfuerzo y el afecto de los demás. La gratitud tiene múltiples beneficios para nuestra salud mental y física, como mejorar nuestro ánimo, reducir el estrés, fortalecer nuestras relaciones y proteger nuestro corazón.

El cerebro navideño: ¿qué pasa cuando celebramos?

Qué dice la ciencia sobre lo que sentimos en Navidad

Esta fiesta estimula nuestro cerebro de diversas maneras. Por un lado, activa el sistema de recompensa, una red de neuronas que se encarga de generar placer y motivación cuando hacemos algo que nos gusta o nos beneficia. El sistema de recompensa se activa cuando recibimos o damos regalos, cuando comemos alimentos sabrosos o cuando compartimos momentos agradables con nuestros seres queridos.

Por otro lado, la Navidad también influye en el sistema límbico, una zona del cerebro que se ocupa de regular nuestras emociones y nuestra memoria. Se activa cuando recordamos experiencias pasadas relacionadas con estas fechas, cuando escuchamos música navideña o cuando percibimos los aromas típicos de esta época, se generan emociones positivas o negativas, dependiendo de cómo hayamos vivido anteriormente.

Además, la Navidad afecta al ritmo circadiano, el reloj biológico que regula nuestros ciclos de sueño y vigilia. El ritmo circadiano se altera cuando cambiamos nuestros hábitos de sueño por las celebraciones nocturnas, cuando viajamos a otros husos horarios o cuando nos exponemos a luces artificiales. Estas alteraciones pueden provocar cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse o problemas digestivos.

F: BBC, www.lamenteesmaravillosa.com, www,larepublica.pe
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Ma. Cecilia Moreno Ramírez

Master en Comunicación de la Ciencia y la Tecnología. Periodista. Docente universitaria.
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