Un análisis de 42 años relaciona el repunte con más presión académica, uso de internet y problemas de salud mental, pero no demuestra que estos factores causen directamente las muertes.

Registros nacionales de Corea del Sur detectó que la tasa de suicidio entre personas de 10 a 24 años aumentó desde 2014, con un crecimiento anual estimado del 5,61 % hasta 2024. El estudio encontró asociaciones con presión académica, salud mental, autolesiones y tiempo de internet, pero no demostró causalidad.
El suicidio juvenil surcoreano mantiene una tendencia ascendente desde mediados de la década pasada. Investigadores de McGill University, Korea University y National Taiwan University publicaron el análisis en 2026.
El trabajo apareció en The Lancet Regional Health – Western Pacific y examinó registros nacionales de mortalidad durante 42 años.
El artículo se titula The recent trend in youth suicide and its associated factors in South Korea y fue firmado por Minjae Choi, Yo Han Lee, Myung Ki y Shu-Sen Chang.
¿Qué descubrió el estudio sobre el suicidio juvenil surcoreano?
El análisis identificó un cambio de tendencia en 2014. Desde ese año hasta 2024, la tasa de mortalidad por suicidio entre personas de 10 a 24 años aumentó un promedio anual estimado de 5,61 %.
El máximo ocurrió en 2021, con 12,44 muertes por cada 100.000 jóvenes. La cifra representa el valor más alto del periodo estudiado, no un crecimiento idéntico durante cada año.
Los autores analizaron los registros nacionales de mortalidad de Statistics Korea entre 1983 y 2024. No trabajaron con una muestra de voluntarios, sino con datos poblacionales agregados correspondientes a cuatro décadas.
El equipo aplicó una regresión de puntos de cambio. Esta técnica estadística permite detectar cuándo una tendencia empieza a subir, bajar o modificar su ritmo. También utilizó modelos de Poisson para comparar variaciones anuales.
La tasa fluctuó durante varios años y no aumentó de manera uniforme. Sin embargo, inició una trayectoria ascendente en 2014 y alcanzó su mayor valor registrado en 2021.
¿Qué factores coincidieron con el aumento?

El repunte coincidió con más tiempo de uso de internet, mayor participación en tutorías privadas, más horas de educación suplementaria y mayor prevalencia de trastornos del estado de ánimo.
También aumentaron las atenciones hospitalarias por autolesiones o intentos, la violencia familiar, el acoso escolar y la ideación suicida declarada. A la vez, menos jóvenes consideraron bueno su estado de salud.
Estas coincidencias no convierten a internet o a las tutorías en causas comprobadas. Una asociación estadística indica que dos variables cambian juntas, pero no demuestra que una produzca la otra.
El trabajo utilizó cifras nacionales, no historias clínicas individuales. Por tanto, no puede confirmar que quienes pasaban más tiempo conectados o recibían más tutorías fueran las mismas personas que murieron por suicidio.
Una revisión sistemática publicada en JAMA Network Open en 2026 aporta contexto adicional. Tras evaluar 68 estudios, encontró asociaciones especialmente fuertes entre mortalidad juvenil, trastornos del estado de ánimo, autolesiones previas y otras adversidades.
¿Por qué este hallazgo importa fuera de Corea del Sur?
El problema también crece en las Américas. Un análisis de 35 países calculó 18.157 muertes por suicidio entre personas de 10 a 24 años en 2021.
La investigación, publicada en The Lancet Regional Health – Americas, estimó que la tasa regional subió de 5,70 a 7,84 por cada 100.000 jóvenes entre 2000 y 2021.
La comparación exige cautela. Los países tienen distintos sistemas de registro, contextos educativos, entornos digitales y servicios sanitarios. Sin embargo, ambos estudios muestran la necesidad de intervenir antes y escuchar a los jóvenes.
En una comunicación de septiembre de 2025, el Ministerio de Salud Pública de Ecuador informó 13.886 atenciones relacionadas con comportamiento suicida. La prevención también requiere apoyo familiar y respuestas coordinadas en escuelas y comunidades.
¿Qué limitaciones tiene la investigación?
El diseño de series temporales permite identificar tendencias nacionales, pero no establecer causalidad individual. Los indicadores también proceden de fuentes y periodos diferentes.
Además, las cifras pueden variar con el acceso sanitario, el diagnóstico, la declaración de los casos y la calidad de los registros. Estas condiciones dificultan atribuir el aumento a un factor específico.
El resultado inesperado que vinculó una mayor pobreza agregada con una menor tasa tampoco significa que la pobreza proteja. Puede reflejar factores no medidos, cambios simultáneos o diferencias entre grupos.
La evidencia apunta a un fenómeno complejo. En él interactúan salud mental, relaciones familiares, escuela, entorno digital y condiciones sociales. La prioridad no consiste en buscar un único culpable.
Todavía se necesitan estudios longitudinales e individuales que expliquen cómo se conectan estos factores. Mientras tanto, reconocer señales de sufrimiento, facilitar ayuda profesional y comunicar el tema con responsabilidad puede reducir riesgos.
¿Qué población analizó la investigación?
Examinó registros nacionales de mortalidad de personas de 10 a 24 años en Corea del Sur, correspondientes al periodo comprendido entre 1983 y 2024.
¿El estudio demuestra que internet causa suicidios?
No. Detectó una asociación entre el tiempo de uso de internet y las variaciones de la tasa nacional, pero no pudo probar una relación directa de causa y efecto.
¿Qué significa el aumento anual del 5,61 %?
Es el incremento promedio anual calculado por el modelo estadístico para la tendencia de 2014 a 2024. No significa que la tasa creciera exactamente ese porcentaje cada año.
En Ecuador, Samaritans by Anima EC ofrece apoyo gratuito y confidencial.
F: The Lancet